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LOS GASTOS ORDINARIOS Y EXTRAORDINARIOS DE LOS HIJOS

Es sin duda una de las cuestiones relacionadas con el ámbito de las separaciones con hijos que mayor duda suscita. Queda claro que el progenitor que no tiene la custodia de los hijos abona una pensión mensual de alimentos por ellos, o que igualmente quienes tienen la custodia compartida deben atender a los gastos de los hijos durante el periodo de tiempo que les corresponde estar con ellos.

Pero tanto en un caso como en otro, los progenitores también han de atender (generalmente por mitad) a los gastos extraordinarios de los hijos, gastos que como su propio nombre indican no quedan cubiertos por la pensión mensual ordinaria. ¿Cuales son estos gastos extras no incluidos en la pensión mensual?

Las dudas son numerosas pues existe una gran casuística de casos, tanto como tipos de gastos puede haber; no en vano ello dio lugar a que se tomara el habito de incluir en las Sentencias que decretaban la separación, el divorcio, o las medidas paternofiliales un extracto a modo ejemplificativo de que tipo de gastos son estos y que requisitos precisan según su tipo.

La cuestión no es baladí pues la ausencia de regulación y la gran casuística han provocado muchos abusos, tanto de progenitores custodios que han intentado incluir en este concepto cuantos mas gastos mejor para no tenerlos que afrontar en su totalidad con la pensión ordinaria que reciben, como por parte de los no custodios que intentan incluirlos por sistema en la pensión ordinaria y así librarse de ellos, o por los que comparten custodia y pretenden zafarse de contribuir a un gasto extra con el pretexto de que se ha causado durante el periodo correspondiente al otro progenitor. Como hemos dicho, es difícil aclarar todas las cuestiones pues los gastos de los hijos pueden ser muy diversos, mas intentaremos al menos aclarar los tipos de gastos que se pueden dar y como clasificar los mas comunes, sin perjuicio de que no poder ser exhaustivos al máximo.

En cuanto a los gastos ordinarios, se trata de todos aquellos que no pueden calificarse como imprevisibles o excepcionales, por el contrario son previsibles y generalmente periódicos; dentro de estos debemos distinguir entre:

1.- Los que se cubren con la pensión ordinaria mensual, o bien por el progenitor que comparte custodia cuando se causan durante el tiempo que este/a tiene a sus hijos. Se trata de los gastos usuales que podemos calificar propios del día a día de los hijos como son la comida, la vivienda, la vestimenta y calzado, el ocio, la cuota del ampa, el aula matinal y el comedor, el transporte al centro educativo, el materiales del colegio (incluidos uniformes y libros) o los de educación (incluidas las matriculas), excursiones escolares, etc.

2.- Los que, sin dejar de ser gastos ordinarios, no son tan usuales o propios o requeridos por el día a día de los hijos, debiendo en nuestra opinión incluir aquí las actividades extraescolares (idioma, baile, deporte, música, informática, etc.), los campamentos, viajes al extranjero, cursos de verano, comuniones, cumpleaños u otras celebraciones propias de los hijos, los gastos de colegios privados, máster o postgrados, residencias universitarias y colegios mayores. La diferencia con los anteriores estriba en que estos gastos solo deberá ser afrontado por el no custodio cuando haya otorgado expresamente su consentimiento, es decir debe serle expresamente comunicado como igualmente debe ser expreso su consentimiento, pues en caso de no darlo deberá ser cubierto por el progenitor que ha querido causarlo.

En cuanto a los gastos extraordinarios, lo primero es saber que son todos aquellos que, por su naturaleza o tipo, se califican como imprevisibles, excepcionales y necesarios. Estos gastos si deben ser afrontados siempre por mitad, mas deben adecuarse en la medida posible a la capacidad económica de ambos si es posible, por lo que es conveniente consultar sobre su conveniencia al no custodio o al que no los tiene pero con quien se comparte custodia, claro esta salvo casos de urgencia. Suelen ser dos los tipos de gastos extraordinarios que nos solemos encontrar, siendo estos:

a) Los gastos extraordinarios de carácter médico, tales como los odontológicos (prótesis, tratamientos, ortodoncia, etc.), psicólogo, fisioterapeuta, rehabilitación, ópticos, gastos de farmacia especiales o no básicos (con prescripción médica), logopeda, etc. Es decir, en general cualquier gasto médico o sanitario no cubierto por el seguro privado que cubra a los hijos o por la seguridad social.

b) Los gastos extraordinarios de carácter educativo, donde tenemos las clases de apoyo escolar cuando se encuentra acreditada su necesidad por mal rendimiento escolar o académico.

No obstante, todo lo que hemos explicado, hay que tener en cuenta que en caso de que en un convenio regulador se haya pactado algo distinto, por supuesto prevalecerá lo acordado en convenio, pues las partes son libres de incluir modificaciones sobre lo preestablecido o las practicas que se consideran habituales. De la misma forma, conviene tener en cuenta que, por la dificultad y diversidad de los casos que pueden darse, puede ocurrir que un mismo concepto de gasto pueda ser calificado en ocasiones como ordinario y en otras como extraordinario atendiendo a las circunstancias concretas del caso en cuestión.

Por último, recordar que dada la imposibilidad de hacer una lista cerrada de gastos a calificar como extraordinarios, y la complejidad habida según los casos concretos, siempre podrán surgir discrepancias entre los progenitores a la hora de calificarlos como tal, de modo que, caso de no existir acuerdo a este respecto, quien pretenda su calificación como gasto extraordinario a fin de reclamar su parte al otro deberá (previamente a esta reclamación) interponer la oportuna solicitud de declaración del gasto como extraordinario, procedimiento que se encuentra previsto y regulado en el art. 776.4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil, con el fin de que sea el Juzgado de Primera Instancia competente quien lo califique (o no) como tal, por ello, ante cualquier duda o cuestión, como siempre, nuestro despacho se encuentra a vuestra entera disposición a través de los teléfonos indicados y la dirección de correo electrónico info@abogadosgyc.com

Carmen Cerredo Borrego.

Abogada.

 

 

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